Síntomas del Alzheimer

Síntomas del Alzheimer
Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

El Alzheimer es una enfermedad degenerativa del cerebro que suele ocurrir en un 10% de la población superior a los 65 años de edad. A nivel microscópico, las personas afectadas sufren un cambio sustancial en el tejido cerebral, provocado por la ausencia o la escasez de una sustancia química conocida como acetilcolina.

Este neurotransmisor facilita la comunicación entre las neuronas, especialmente en áreas relacionadas con el raciocinio, la memoria y el aprendizaje. En este sentido, la edad biológica, el sexo, la predisposición genética, el sedentarismo, el tabaquismo y algunos factores medioambientales, pueden desencadenar la enfermedad de Alzheimer, de cuyos síntomas estaremos hablando en las siguientes líneas.

Síntomas del Alzheimer

En algunas ocasiones de nuestra vida, es normal que olvidemos las llaves del hogar o no recordemos alguna palabra específica o un nombre. No obstante, estos escenarios no significan precisamente que padezcamos de Alzheimer (a no ser que olvidemos completamente para qué se usan las llaves o el nombre de nuestros padres). Al ser una enfermedad de tipo degenerativa, los síntomas del Alzheimer se manifiestan de manera paulatina y cada vez más frecuentes. Estos síntomas pueden ser los siguientes:

Dificultad para concentrarse: Las personas con Alzheimer presentan dificultades a la hora de realizar tareas cotidianas o actividades que involucren un determinado número de pasos a seguir. Por ejemplo, si no se logra realizar una receta culinaria, si no se es capaz de realizar cálculos simples, o tal vez, no se logra asimilar un contenido o información recién aprendido, puede ser que estemos ante un signo de alerta para esta enfermedad.

Problemas en el habla y la escritura: En este sentido, es perfectamente normal olvidar una palabra específica a lo largo de una conversación, más aún si se trata de una persona en edad avanzada. Ahora bien, si se presentan serias dificultades para escribir, o no somos capaces de mantener una conversación fluida (repetir constantemente las ideas, olvidar por completo el curso de la conversación, etc.), es preciso mantener un seguimiento a estas dificultades.

Síntomas de desorientación: Una persona puede olvidar el día de la semana o del mes en transcurso, pero eso se encuentra muy alejado de no poder recordar las fechas importantes o determinar la estación del año que corre. Las personas con Alzheimer presentan escenarios en los que no son capaces de explicar cómo llegaron al lugar donde se encuentran o ser conscientes del paso del tiempo.

Afectaciones visuales: Una persona con Alzheimer tendrá dificultades para conducir un vehículo, ya que, con el paso del tiempo, puede presentar problemas para determinar colores, distancias y contrastes. Al mismo tiempo, tampoco será capaz de leer o relacionar objetos con el ambiente donde se encuentra. Por supuesto, algunas patologías propias de la tercera edad, como las cataratas, son completamente ajenas al Alzheimer.

Incapacidad para recordar la ubicación de los objetos: No es igual olvidar dónde colocamos un libro o el teléfono móvil a ser incapaces de regresar sobre nuestros pasos para determinar la última vez que vimos estos objetos. Las personas con Alzheimer, con gran frecuencia, no poseen la habilidad de recordar la ubicación de sus objetos más frecuentes, llegando a inculpar a otras personas de su extravío.

Pérdida de habilidades sociales: Cuando una persona experimenta la enfermedad del Alzheimer, es muy común que rechace cualquier tipo de actividad social, ya sea en el trabajo o el hogar. Al mismo tiempo, otro síntoma es el de no poder recordar las reglas de un juego, completar un pasatiempo o memorizar las estadísticas de su equipo deportivo favorito.

Cambios de humor: Las personas en edad avanzada son muy propensas a enojarse cuando se interrumpe el orden de sus rutinas. No obstante, el Alzheimer va un paso más allá, siendo capaz de modificar la conducta de la persona e intervenir en su estado de ánimo. En este sentido, debemos permanecer atentos a ciertas señales imprevisibles de depresión, confusión, miedo, ansiedad o sospecha.

Afectación del raciocinio: Una persona bajo la enfermedad de Alzheimer no será capaz de establecer un juicio claro sobre sus decisiones. Totalmente privado de la lógica, podrá incluso descuidar su aseo personal o regalar dinero de manera irreflexiva.

Otros cambios: Además de todo lo anteriormente expuesto, existen otros síntomas comunes vinculados al Alzheimer, como por ejemplo, dificultad para moverse o desplazarse, bajos niveles de energía, déficit de atención, y descoordinación muscular (apraxia) incluso para realizar tareas sencillas.

Alzheimer y Deterioro cognitivo leve (DCL)

Cuando las personas alcanzan una determinada edad, pueden llegar a experimentar una leve pérdida de la memoria, lo que no precisamente indica que se trate de Alzheimer. Los especialistas médicos y neurólogos han llamado a este tipo de condición como Deterioro Cognitivo Leve o DCL, que aunque no representa un grave peligro para la integridad de las personas, puede ser considerado como una antesala para desencadenar la enfermedad de Alzheimer.

Las personas que padecen DCL presentarán problemas de memoria, cambios en su estado de ánimo (ansiedad, apatía, irritabilidad), poca capacidad de concentración y dificultad para asimilar nuevas informaciones. Por tal razón, se considera vital el establecer un diagnóstico temprano de esta patología.

Si se evidencian posteriormente otros síntomas como pérdida de la energía, incapacidad para sostener una conversación, lentitud en el habla y en la comprensión, dificultad para recordar la fecha o el lugar, o tal vez, no son capaces de reconocer a las personas más cercanas, significa que se encuentran en una etapa inicial de Alzheimer.

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+