Primeros sintomas de Alzheimer

Primeros sintomas de Alzheimer
Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Considerada como la enfermedad neurodegenerativa más común en nuestro planeta, el Alzheimer es un “enemigo silencioso” cuyos síntomas toman lugar cuando ya se encuentra en un estado avanzado de desarrollo. Aunque acontece principalmente en personas mayores de 65 años y con antecedentes familiares, el Alzheimer también puede afectar a las personas jóvenes, lo que, sumado al carácter multifactorial de esta enfermedad, se vuelve cada vez más importante la realización de un diagnóstico acertado y a tiempo.

¿Sirve de algo el diagnóstico temprano del Alzheimer?

Al no existir una cura para el Alzheimer, muchas personas piensan que el diagnóstico temprano poco puede aportar a la detención de esta enfermedad. Algunos médicos consideran que la detección de esta patología puede incidir negativamente en los enfermos, afectando su autoestima y causando una gran angustia. No obstante, otro grupo de especialistas insiste en la efectividad de ciertos tratamientos o terapias cuyos resultados han demostrado que pueden retrasar en cierta medida el desarrollo del Alzheimer.

¿Cuáles son los primeros síntomas?

Los primeros indicios de esta patología se centran en el aspecto cognitivo, aunque existen evidencias que demuestran alteraciones conductuales desde los primeros momentos del desarrollo del Alzheimer. Finalmente, los especialistas también apoyan el diagnóstico en la detección de alteraciones funcionales y motoras. De manera general, se listan a continuación los síntomas que más se evidencian durante las primeras fases del Alzheimer.

Desorientación espacio-temporal: Una persona de edad avanzada puede experimentar despistes esporádicos con respecto a la fecha actual, o incluso, es capaz de olvidar una cita en cierto momento. No obstante, el Alzheimer se diferencia en que estos escenarios acontecen con mayor frecuencia cada vez. Muchas veces, una persona afectada puede no reconocer el lugar donde se encuentra o cómo llegó allí.

Dificultad para realizar actividades cotidianas: En los primeros momentos, la persona podrá no ser capaz de completar una receta de cocina, calcular sus finanzas o planificar sus actividades. En muchos casos, será incapaz además de conducir un vehículo o recordar las reglas de un juego. Ante estos escenarios, acontece además un sentimiento de frustración y enojo que conduce al siguiente síntoma.

Reclusión social: Dominado por una sensación de decepción, el paciente dejará a un lado sus compromisos sociales, proyectos de trabajo y actividades físicas. Es común que durante este tiempo se produzca un distanciamiento con los familiares y amigos, especialmente dada la vergüenza que sienten por que las personas a su alrededor descubran su padecimiento.

Problemas de visión: Lo que al principio parece un problema meramente oftalmológico, más adelante recae en un síntoma claro de Alzheimer. De esta manera, la persona puede presentar dificultades para relacionar objetos con su entorno, identificar colores, determinar distancias o reconocer contrastes.

Dificultades para expresarse: Asociado a una pérdida de la memoria, los individuos que padezcan de Alzheimer experimentarán ciertos retrasos a la hora de asimilar una nueva información o comunicarse adecuadamente. En muchos casos, se olvidan palabras comunes (al no recordar la palabra “silla” podrá referirse a este objeto como “lo que se usa para sentarse”), se repiten constantemente las mismas ideas y podrá solicitar repetidamente la misma información.

Extravío de objetos: Quizás esta sea la señal de alerta más significativa de las personas con Alzheimer, ya que es muy común que ubiquen objetos fuera de lugar (el control remoto dentro de la nevera, un vaso de tomar agua en el baño, etc.) y peor aún, no sepan regresar sobre sus pasos para determinar dónde los colocaron. A la par de estas situaciones, sucede además el siguiente síntoma.

Afectaciones conductuales: Cuando un enfermo de Alzheimer extravía sus objetos de uso común, es normal que intente culpar al resto de las personas. Este hecho da paso a una sensación de enojo e irritabilidad frecuente, además de otros sentimientos como frustración, depresión, ansiedad o temor. Con el paso del tiempo, su zona de confort se verá reducida cada vez más.

A los familiares

El círculo de personas alrededor de las personas con Alzheimer cumple una función muy importante a la hora de diagnosticar y tratar esta enfermedad. Si usted nota que su familiar experimenta cambios repentinos de humor o muestra cualquiera de los síntomas anteriormente descritos, es importante que considere la posibilidad de acudir al médico. Al mismo tiempo, busque el apoyo de otras personas cercanas y consulte con ellos si han notado algún cambio sustancial en su ser querido. Del mismo modo, consulte también con la persona afectada sobre su situación, siempre previniendo cualquier actitud defensiva por su parte (evite el uso de la palaba “Alzheimer” y aborde el tema de un modo indirecto).

Comparte en tus redes sociales:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+