Musicoterapia y Alzheimer, efectos positivos

Musicoterapia y Alzheimer, efectos positivos
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Reza una vieja frase que “la música es la cura del alma”, pero también podríamos decir que, a nivel cerebral, esta manifestación artística también guarda importantes beneficios. Desde el punto de vista terapéutico, la música es capaz de estimular algunas zonas de la corteza cerebral relacionadas con el estado de ánimo y la memoria.

A través de un estudio realizado en la Universidad de California en Davis, un grupo de especialistas logró develar que la música activa una zona conocida como córtex prefrontal medial, víctima frecuente de afectaciones neurodegenerativas como el Alzheimer.

En este sentido, el efecto que genera esta terapia es asombroso para la preservación de la memoria y la prevención contra los padecimientos demenciales. Por otra parte, las melodías también guardan un impacto sobre las emociones y la armonía del paciente, además de su motricidad y su estado de ánimo.

¿Qué es la musicoterapia?

Se trata de una terapia que involucra el uso de la música, su armonía y su ritmo, para estimular ciertas áreas del cerebro, especialmente aquellas relacionadas con la comunicación, el aprendizaje, la expresión corporal y el movimiento. De este modo, las personas con Alzheimer pueden lograr la realización de sus necesidades mentales, físicas y emocionales de manera más eficaz, además de potenciar y restaurar aquellas funciones esenciales dentro de su día a día, como por ejemplo, la integración social, la consecución de actividades diarias y el desarrollo de su calidad de vida.

¿Cómo funciona?

Generalmente, los musicoterapeutas buscan estimular el desarrollo cognitivo de los pacientes a través de la interpretación y la apreciación musical, lo que interviene positivamente en la regulación y mantenimiento de sus emociones, su capacidad expresiva y su habilidad receptiva. En la mayoría de los casos, las sesiones de musicoterapia involucran recursos afines como instrumentos, grabaciones, sonidos y la propia voz de los pacientes. Evidentemente, la musicoterapia no constituye una fórmula universal, ni mucho menos es suficiente para evitar el desarrollo del Alzheimer, si bien es necesario conocer de antemano las características propias de cada paciente con el objetivo de establecer una terapia efectiva.

¿Cuáles son los beneficios de la musicoterapia?

A nivel cognitivo, este recurso terapéutico facilita de una manera asombrosa la capacidad de atención de los pacientes, incidiendo en su habilidad para asimilar nuevos contenidos, orientarse en tiempo y espacio, y evitar el deterioro de su capacidad de comunicación. Al mismo tiempo, la musicoterapia supone un catalizador muy eficaz para el desarrollo de las interacciones sociales del individuo, tanto en la comunidad como a nivel familiar.

De este modo, el aislamiento y las sensaciones de frustración asociadas comúnmente al Alzheimer pueden ser paliadas para dar paso a una mayor autoestima y socialización. Por otra parte, y desde el punto de vista físico, la musicoterapia es capaz de favorecer la movilidad de los pacientes, aportándoles mayor autonomía y la consecución de sus actividades diarias.

Junto a todo lo anterior, se conoce que esta terapia facilita la relajación y combate los escenarios de estrés e irritabilidad. Como podemos observar, se trata de una herramienta excelente para potenciar la calidad de vida de las personas. Algunos estudios señalan que los enfermos de Alzheimer son capaces de procesar la música incluso cuando ya no pueden expresarse o mantener una conversación.

Como recurso para preservar la identidad de estas personas, el empleo de la musicoterapia también se destina a fases avanzadas de la enfermedad de Alzheimer, ya que combate la dependencia de los pacientes y estimula su capacidad funcional (asearse, alimentarse, sentarse, etc.).

Finalmente, en el plano conductual, el empleo de melodías también ha demostrado ser eficaz a la hora de reducir los escenarios de apatía, aislamiento, agresividad física y verbal de los individuos.

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